En muchos estados de Estados Unidos, tener un auto es indispensable para trabajar y desplazarse. Una opción es el leasing para autos o car lease. El mismo ofrece un pago mensual menor al de un crédito tradicional para la compra de un vehículo y da la posibilidad de estrenar auto cada cierto tiempo.
¿Qué es el leasing de autos?
Es básicamente rentar un vehículo (la mayoría de las veces nuevo, aunque también puede ser usado) por un tiempo específico, generalmente entre 6 meses y 5 años. Al finalizar este tiempo, se cuenta con la opción de comprar el auto (o de seguir con el lease) por un monto determinado. Este monto se llama valor residual y es el valor del auto al finalizar el contrato.
Con un contrato de leasing es probable que se deba realizar un pago inicial y luego pagar las mensualidades por la duración del contrato. Varias opciones no exigen un pago inicial, pero esto hará que las mensualidades puedan ser mayores.
Con un lease también se paga un interés básicamente sobre el valor que se “presta”, el cual es la diferencia entre el valor actual del vehículo y el valor residual del mismo al expirar el contrato. Este interés usualmente se llama el factor de dinero (money factor) y dependerá en gran medida del puntaje crediticio.
Requisitos del car lease
El car lease tiene requisitos que se deben cumplir para evitar cargos adicionales al final del contrato.
Cargo por millaje: el contrato especificará el límite de millas a recorrer. Si se pasa del límite se cobra una tarifa adicional. Este millaje es de 10.000 millas por año en promedio.
Golpe o abolladura: los golpes en el automóvil pueden obligar a pagar tarifas adicionales o tener que reparar el daño.
Mantenimiento general del auto: usualmente se debe conservar el auto en buenas condiciones y darle mantenimiento regular.
Opciones al finalizar el contrato
– Comprar el vehículo ejecutando la opción de compra por el valor residual.
– Crear un nuevo contrato sobre el mismo vehículo.
– Devolver el vehículo a la entidad financiera dueña del auto.
¿Qué beneficios trae un car lease?
– Si estrenar un auto está dentro de los gustos o prioridades, un lease es una buena manera de tener un nuevo modelo cada 2 o 3 años.
– Con un lease no se tiene que estar pensando en vender el auto o estar encadenado al vencimiento de un préstamo. Muchas personas que compran un auto solo pueden pagarlo después de 4 o 5 años, y para entonces la garantía del fabricante ha expirado, las millas son muchas y las reparaciones también. Esto hace que su venta sea difícil.
– El lease de un auto es más barato que pagar las cuotas de un auto nuevo. Además, en la mayoría de los estados, se pagan impuestos sobre las ventas sólo en los pagos mensuales, no en el precio del vehículo. A nivel de impuestos, también puede tener ventajas en el caso de que se use para un negocio, ya que se pueden tener mayores deducciones que un préstamo tradicional para la adquisición de un auto.
– Por lo general, un automóvil no necesita tanto mantenimiento durante sus primeros 3 años, por lo que no se tendrá que lidiar con reparaciones importantes durante el lease. Además, la mayoría de los car lease duran 3 años o menos, el cual es el periodo típico de duración de las garantías de fábrica para autos nuevos. Esto significa que el auto estará cubierto por la garantía en las reparaciones durante este periodo.
La estrategia de motivación laboral que utiliza cada individuo en su día a día es la clave para poder mantener el entusiasmo respecto a su profesión. En la actualidad, nuestra carrera ya no se percibe como antes. Permanecer en un puesto de trabajo durante más de cinco años nos puede parecer una eternidad, cuando en realidad, hace apenas unos años, lo normal era empezar nuestra vida laboral en una empresa y jubilarse en la misma.A continuación, vamos a hablar de algunas de las estrategias de motivación laboral que pueden recordarte por qué elegiste tu profesión. Asimismo, te servirán para incrementar tu productividad, brindándote la oportunidad de avanzar en tu carrera.
Mantener la ilusión y la motivación por tu trabajo es esencial por varias razones. Para empezar, pasas una gran parte de tu vida en tu puesto laboral, por lo que es importante que aprecies lo que haces para cuidar tu salud mental y garantizar tu satisfacción.Otra de las razones por las que la motivación es crucial es que influye directamente en tu rendimiento y, consecuentemente, en tu productividad. Tener pasión por lo que haces se reflejará de manera positiva en tu trabajo, y esto se hará notar para tus superiores, que seguramente sabrán apreciar tu dedicación y te recompensarán de manera acorde a ella.Además, el hecho de mantener la motivación por tu profesión puede animar a las personas de tu equipo a incrementar también su propio entusiasmo y evitar la procrastinación. En definitiva, puede beneficiar a todo el equipo.
Estrategias de motivación laboral
Las siguientes tácticas te ayudarán a mantenerte motivado en tu lugar de trabajo y a aumentar tu productividad:
Te pasas muchas horas mirando el mismo espacio, por lo que, si puedes, debes hacerlo tuyo. Decora tu escritorio o cubículo con aquellas cosas que más disfrutes. Pueden ser fotos de tu familia o de algún viaje que te hiciera feliz, un calendario divertido, o cualquier otro objeto que te ayude a mantener tu espacio organizado y que te transmita bienestar y motivación. Asimismo, después de encontrarnos envueltos en una pandemia mundial, mucha gente se ha visto forzada a abandonar la oficina para trabajar desde casa. Aunque no todo el mundo tiene la posibilidad de designar una habitación como oficina, es importante crear un espacio exclusivo que invite a trabajar. Si puedes, selecciona un espacio con luz natural en el que puedas trabajar cómodamente y en el que dispongas del menor número de distracciones posibles. ¡Las posibilidades son infinitas!
Siempre que necesites motivación o redescubrir tu pasión por tu profesión, no está de más que trates de pensar en el impacto que genera tu trabajo en los demás. Incluso hasta la tarea más insignificante tiene un efecto a tu alrededor, aunque a veces no lo parezca y nuestros cometidos se vuelvan repetitivos. Ya sea dentro de tu organización, entre los miembros de tu equipo, o de manera externa con tus clientes, recordar que lo que hacemos impacta en la vida de alguien puede ayudarnos a mantener la motivación y el compromiso con nuestra labor.
La vida es un cambio constante. Aprender cosas nuevas no solo te beneficiará para mantenerte al día en tu profesión, sino que también te aportará más valor como profesional. Lee noticias e informes sobre lo que hay de nuevo en tu campo y trata de aprender habilidades nuevas que te ayuden a crecer y a prepararte para cualquier cambio que se pueda presentar en tu vida laboral, evitando así estancarte.
La buena relación con tus colegas lo puede ser todo en tu día a día y es una de las principales fuentes de satisfacción laboral. No tienes por qué hacer amistad con todo el mundo y, probablemente, tampoco coincidas ni compartas tu opinión con muchos de tus compañeros de trabajo, pero si participas y mantienes una actitud abierta, los días se harán mucho más llevaderos.De ese modo, siempre puedes hacer una pausa para el café o dar un paseo con alguien cuando necesites cinco minutos de descanso, algo que también te puede ayudar a la hora de mantener tu motivación y productividad en el trabajo.
El cambio no es solo inevitable, sino que también es, a menudo, necesario. Muchas veces tratamos de resistirnos a él, pero la realidad es que puede ser un soplo de aire fresco. Tal vez, solamente necesitamos buscar trabajo en otra ciudad o en otra empresa y no nos atrevemos a hacerlo. Tendemos a resistirnos porque nos acostumbramos y acomodamos en nuestras posiciones y rutinas y tememos no poder superarlo, pero la mejor manera de perder el miedo es aceptándolo y adaptándonos. Esto aplica tanto a factores externos como internos en lo que al cambio individual se refiere. Analiza tus cualidades y cuáles son aquellas cosas que puedes mejorar. Tras esta evaluación, tan solo tendrás que dar el paso.
No todo tiene por qué ser trabajo. Es importante que sepas recompensarte por una tarea bien hecha. Márcate una serie de objetivos en tu trabajo con un límite de tiempo. Por ejemplo, identifica un área de mejora en la que puedas trabajar, como pueden ser el hecho de gestionar tu tiempo de manera más eficiente, planificar tu semana de antemano o aprender una habilidad nueva. Una vez cumplido este objetivo, puedes comprar algo que lleves tiempo deseando o tomarte el último viernes del mes libre para tener un día extra el fin de semana y hacer algo diferente. Esto te ayudará a fijar nuevos objetivos más a menudo mientras incrementas tu motivación, productividad y autorrealización.
Cuando nos enfrascamos en nuestro día a día, a veces, perdemos la perspectiva y se nos olvida qué es lo que queríamos, cuál era nuestro objetivo, por qué decidimos dedicarnos a esto. Trata de recordar qué te trajo hasta aquí y cuál es tu intención. Considéralo un ejercicio y trata de practicarlo cuando más lo necesites, o intenta buscar otro punto de vista. Escribe tus metas en una hoja de papel o imprime una fotografía que te haga recordarlas y enmárcala para ponerla en tu escritorio. Recordar el porqué de las cosas suele ayudar a recargar las pilas y tener otra actitud a la hora de enfrentarse a algo.
A veces, el estrés o la frustración de cada día o el hecho de que un proyecto nos lleve más tiempo del que esperábamos puede llegar a estresarnos o deprimirnos. En ocasiones, nuestra lista de tareas es tan inmensa que nos puede parecer que nuestra labor diaria no es más que un granito de arena que no marca diferencia alguna. Sin embargo, granito tras granito, podemos llegar a crear una montaña colosal. Es importante que no pierdas de vista tu progreso y que lo chequees con regularidad para poder sentir orgullo por tu trabajo. Puedes utilizar gráficas u otros medidores que te ayuden a comprobar cómo has avanzado en tu día a día.
Cuando nos fijamos una serie de objetivos, tendemos a marcarnos también un límite de tiempo para conseguirlos. Sin embargo, muchas veces, se nos olvida que existen un sinfín de imprevistos o que no siempre podemos dar el cien por cien de nosotros mismos. Es importante que aprendas a tener en cuenta que no siempre todo saldrá a pedir de boca y que, en ocasiones, deberemos aprender a ser flexibles. La planificación te puede ayudar en el día a día, pero ten presente que no hay plan sin fallos y que esto no tiene por qué desanimarte. Simplemente, adáptate lo mejor que puedas.
Puede ser difícil, pero no pasa nada si admitimos que no podemos solos. Es más, puede ser más valiente el tener la capacidad de aceptarlo y pedir ayuda. Honestamente, motivarse a uno mismo es una gran tarea y probablemente haya muchas personas en tu misma situación. Intenta encontrar un cómplice que te haga esta tarea más llevadera. Del mismo modo, puedes buscar apoyo en comunidades en línea. Busca grupos que compartan tus mismos intereses, lee artículos y participa en foros o discusiones que mantengan tu motivación elevada.
Si lo has intentado todo sin éxito…
Si has intentado todas estas estrategias de motivación laboral sin éxito, quizás sea hora de buscar otro trabajo. Tal vez tu problema no sea la falta de motivación o la necesidad de redescubrir la pasión por tu profesión, sino que tan solo necesitas un cambio de aire y una empresa en la que puedas sentir que se te aprecia mejor o en la que tengas más impacto. Ten en cuenta que, como dijo Napoleón Bonaparte, una retirada a tiempo es una victoria.
Por: INDEED.COM
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) es un impuesto directo que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cobra a las personas físicas y morales en México.
El ISR se aplica sobre los ingresos que una persona o empresa recibe a lo largo de un año fiscal, y se calcula aplicando una tasa a dichos ingresos. No obstante, las tasas pueden variar dependiendo del tipo de ingreso y del monto percibido.
En el caso de las personas físicas en México, los ingresos sujetos a ISR pueden provenir de salarios, honorarios, arrendamientos, actividades empresariales, actividades profesionales, intereses, dividendos, entre otros. Existen diversas deducciones y exenciones fiscales que pueden aplicarse para determinar la base gravable y calcular la cantidad final a pagar.
QUIÉNES ESTÁN OBLIGADOS A PAGAR EL ISR EN MÉXICO?
El ISR está regulado por la Ley Del Impuesto Sobre La Renta y lo deben pagar los:
¿CÓMO SE CALCULA EL ISR?
La fórmula general para calcular el ISR es:
ISR = (Ingresos totales) - (Deducciones autorizadas) x (Tarifa correspondiente)
Para calcular el ISR, primero se determinan los ingresos totales gravables. Esto implica sumar todos los ingresos que una persona física o empresa haya obtenido durante el año fiscal.
Una vez calculados los ingresos gravables, se pueden aplicar ciertas deducciones autorizadas por la ley.
Las deducciones autorizadas pueden incluir gastos médicos, colegiaturas, intereses de créditos hipotecarios, entre otros.
El resultado se debe multiplicar por la tasa correspondiente.
El cálculo del ISR en México se basa en un sistema progresivo de tasas; es decir, mientras mayor sea el ingreso, mayor es la tasa impositiva aplicada.
Las tasas de gravamen varían cada año y se establecen en función de rangos de ingresos.
Por EL FINANCIERO
Varios multimillonarios han adoptado una práctica inusual pero efectiva para incrementar su productividad: minimizar el tiempo y la energía que dedican a elegir su ropa diaria. Figuras como Steve Jobs, Barack Obama o Mark Zuckerberg, han optado por vestir prácticamente el mismo atuendo todos los días, una decisión que, según ellos, libera recursos mentales para concentrarse en decisiones más importantes.
El acto de elegir qué ponerse cada mañana puede parecer trivial, pero tiene un costo oculto en tiempo, estrés y fatiga mental. Personas exitosas como Mark Zuckerberg y Barack Obama han compartido públicamente que limitar sus opciones de vestimenta les permite dedicar más atención a las decisiones críticas de sus labores diarias. Obama mencionó a una revista de moda que solo llevaba trajes grises o azules para reducir la cantidad de decisiones que tenía que tomar cada día.
El fundador de Apple, Steve Jobs, era conocido por su icónico atuendo de jeans y camiseta negra. Esta elección le permitía ahorrar tiempo y energía en la mañana, y al mismo tiempo, creaba una imagen de marca personal reconocible.
Mark Zuckerberg, por su parte, opta por una combinación más simple de jeans y camiseta gris. En una entrevista, Zuckerberg explicó que su decisión de vestirse de la misma manera todos los días le ayuda a despejar su vida: “Quiero despejar mi vida para tomar la menor cantidad de decisiones posible sobre cualquier cosa excepto cómo servir mejor a esta comunidad. Siento que no estoy haciendo mi trabajo si gasto parte de mi energía en cosas frívolas de mi vida”, afirmó.
Beneficios de un guardarropa simplificado
La psicología detrás de esta práctica se basa en el concepto de fatiga por toma de decisiones. Barry Schwartz, psicólogo, explicó en una charla TED la paradoja de la elección, donde argumenta que cada decisión que tomamos durante el día consume una parte de nuestra energía mental disponible.
Un estudio de la Universidad de Minnesota estimó que una persona puede llegar a tomar entre 10,000 y 40,000 decisiones diarias, por lo que reducir ese número puede prevenir la fatiga y mantener alta la productividad.
Si bien algunas de estas decisiones son triviales, otras requieren un mayor esfuerzo mental. Al eliminar la decisión diaria de qué ponerse, estos multimillonarios liberan su mente para enfocarse en tareas más importantes.
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